La guía que yo hubiera necesitado
Empecé a montar de adulta — con todo el miedo, la torpeza y la inseguridad que eso implica. Incluso después de empezar las clases, los obstáculos seguían: desequilibrio, dificultad en el trote, falta de encaje en el galope.
Tres caídas que me enseñaron más que cualquier manual
"Fue aprendiendo la equitación fundamental fuera de la pista — la biomecánica, la psicología equina, el lenguaje del cuerpo — que todo empezó a encajar."
Hoy, a los 37 años, monto con seguridad, equilibrio y una conexión que antes solo existía en mis sueños de niña. Y decidí crear la guía que hubiera deseado tener desde el principio — sin relleno, sin tecnicismos innecesarios, con todo lo que realmente importa.
Esta guía es para ti lo que no existía para mí.